Un joven y conservador abogado (Robert
Redford) es la quintaesencia de la sensatez y el sentido común. En cambio, su
esposa (Jane Fonda) es un poco alocada y sólo piensa en pasárselo lo mejor
posible.
Ambos se enamoran al instante y se casan
de inmediato; pero la dura realidad (un quinto piso sin ascensor, un
apartamento como una caja de cerillas) hace que la pasión y la armonía se
resientan.
Muchas han sido las
obras estrenadas en Broadway que después han obtenido un éxito similar en la
pantalla grande. Neil Simon reunió en su personalidad, las características que
le harían triunfar, tanto en el género teatral, como en la labor de guionista.
Con
“Descalzos por el parque” él mismo escribió la obra para el escenario y el
guión para la posterior película dirigida por Gene Saks.
En "Descalzos por
el parque" se nos muestra la vida en pareja después de la boda.
Ya ha
pasado la luna de miel y atrás han quedado aquellos seis maravillosos días (con
sus noches), en una suite de lujo en el Plaza.
Del lujoso hotel de cinco estrellas, pasan a vivir en un minúsculo apartamento sin muebles, sin calefacción y sin ascensor (viven en un 5º).
Del lujoso hotel de cinco estrellas, pasan a vivir en un minúsculo apartamento sin muebles, sin calefacción y sin ascensor (viven en un 5º).
Y poco a poco la
pareja, se va dado cuenta de que nada es tan idílico como parecía en un
principio; no se conocen tan bien como pensaban e inevitablemente, surgen los
primeros roces.
Robert Redford luce muy
entonado como el correcto y mesurado abogado –“estirado” según le dice Corie-,
quien parece desentonar con el entusiasmo y el desenfado de su linda esposa.
Jane Fonda resulta un
tanto irritante en algunos momentos, aunque también es encantadora, con ese
aire desenvuelto y con esa facilidad para adaptarse al mundo… aunque esto mismo
le cause luego dificultad, para aceptar el carácter remiso de su querido
esposo.

Y Charles Boyer es el latino de exótica culinaria, con un largo
historial en las lides femeninas, y dispuesto a llevar encanto a la vida de los
Bratter.
Como crítica, decir que en ocasiones las
escenas se alargan más de la cuenta, que son forzadas para producir el efecto
que se desea.
Con respecto a la trama final, me resulta previsible y pareció
algo forzada; tal vez porque parecía una película diferente y que no tenía la
necesidad de recurrir a ello para acabar un fantástico film, sin embargo no fue
así.
Deliciosa y alegre comedia romántica que no llega a
caer en la "ñoñería" y que sigue teniendo su encanto, aunque
actualmente algo difuso (además de avisarte sobre los peligros del matrimonio).
Para ver en pareja y dejarse llevar por "el espíritu Fonda".