Esta película narra la historia de dos vaqueros, Jack y Ennis, que movidos por las circunstancias puntuales y principalmente por sus sentimientos, se enamoran. Cuesta ver una película, cuando viene rodeada de tanto bombo.
Todas las referencias se centran en lo atrevido y novedoso de su leit-motiv.
Me da pues la
sensación, de que la alta expectación que genera esta película, y que consiga
convertirla en un fenómeno fílmico, es sobre todo debido a la orientación
sexual de los protagonistas.

Lo
más destacable, lo que más cala en el espectador, es la certeza de que lo que
se sucede ante nuestros ojos no es más que una auténtica historia de amor, más
allá de sexos y convenciones varias.
Un amor entre dos personas a las que les es imposible vivir con quien quieren y como quieren y cuyas acciones pueden no ser compartidas, pero sí comprensibles.
En relación al
tratamiento del tema y las emociones entiendo que no sean muy fogosos porque
ambos, rechazan la idea de que les guste otro hombre.
De hecho, me gusta la frialdad de los actores porque resulta muy verdadera; pero sí me parece que faltan miradas, caricias, momentos de ellos dos.
De hecho, me gusta la frialdad de los actores porque resulta muy verdadera; pero sí me parece que faltan miradas, caricias, momentos de ellos dos.

Lo digo tal cual, si fuera una historia de amor heterosexual, veríamos más revolcones ladera abajo, que en una versión porno de Heidi.
Las actuaciones
de todos me parecen bastante acertadas. Michelle Williams fue la que más me
gusto, hizo un trabajo excelente. Heath Ledger cumple muy bien su papel, pero
hay momentos en que su actuación me pareció algo forzada.
Jake Gyllenhaal
y Anne Hathaway si bien no están a la altura de los dos anteriores, saben salir
airosos con notables actuaciones.
“Brokeback
Mountain” es austera, sabia y turbadora. Con una densidad dramática apabullante,
plácida sólo en apariencia; nos recuerda que, si careces de libertad para ser
tal como eres, no sólo te afectará a ti, sino a todos los que entren en tu
vida.
En definitiva,
merece la pena ver la película y, a pesar de todo, no se lleva mala nota. Trata
un tema atractivo y te introduce en una parte de la realidad americana que no
conocía.

Resulta por momentos algo lenta, la historia principal surge demasiado rápido; además de algunos momentos poco creíbles y que una duración final, algo menor hubiera ayudado.
No me ha gustado el final,
creo que muy amoldado a las expectativas de la doble moral americana, que por
un lado "van de tolerantes" y por otro aborrecen lo que presumen de
tolerar.
Moralina al estilo americano como diciendo que este tipo de relaciones "casi siempre acabarán mal"
Moralina al estilo americano como diciendo que este tipo de relaciones "casi siempre acabarán mal"
Quizás Ang Lee, con esta película no habla del amor en una pareja, quizás no habla de homosexuales ni heterosexuales. Quizás no habla de vaqueros, ni de la America Profunda.