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Cube (1997): Claustrofobia elevada al Cubo



Es la típica película en que algo muy raro está sucediendo y nadie sabe realmente qué. Cierto es que esta película no es para todo el mundo, pero a los que disfrutamos con las rarezas, nos apasionan trabajos así. 

“Cube” trata de la historia de seis personajes que no tienen nada que ver entre sí y que aparecen atrapados en una cárcel con forma de cubo sin saber la causa de su encierro. 

Sucede que la habitación cúbica se comunica con otras iguales, y a su vez éstas con otras y así prácticamente hasta el infinito. Para acabar de complicar la situación, algunas de esas habitaciones son trampas mortales. 

La única forma que tendrán los personajes de salir, será poniendo en común todos los conocimientos de cada uno de ellos, con el fin de poder llegar a encontrar la clave que les abra la puerta al exterior; clave que en realidad no es más que un complejo enigma matemático.

Estamos ante una metáfora sobre el sentido de la vida y el comportamiento del ser humano. 

La película trata de la supervivencia, del sobrevivir como sea, utilizando todos los recursos que estén a mano, donde el trabajo en equipo es la principal estrategia para superar obstáculos. 

No obstante, al haber variedad de calidad de personas, también se cae en ver al otro como un rival que molesta a los propósitos del sálvese quien pueda. No hay normas dentro del cubo, no hay leyes, no hay orden. 

No engañamos a nadie si decimos que en una situación límite el ser humano no dejará de ser tal y como es, es decir, egoísta, paranoico, racista, o nihilista.

Ésta es la mayor virtud de la película, el destrozar el mito de que en las situaciones extremas es cuando surge la fraternidad humana, basada en criterios demasiado abstractos y de inequívoco origen religioso.

La película también nos da una lección: la inocencia es la mejor opción en este mundo que nos rodea. 

Y es así como se burla al final de la película. Y bien... mucha gente critica el porque de no haber ni un principio ni un final. 

Yo creo que uno de los intereses de esta película esta en "¿cual será la próxima trampa?", "¿quién sobrevivirá?", “¿quién ha construido el cubo?", "porque ellos?", y un largo etcétera. 

Su diseño minimalista y su minucioso desarrollo hacen que el espectador no se distraiga ni un segundo de la trama, obligándole a prestar atención en lo que esta ocurriendo en los cubiláteros.

La parte negativa de la película, bajo mi punto de vista sería ésta: Se le da un final de manera muy repentina, sin que te lo llegues a esperar y mucho menos que finalice aquí la película. 

Creo que la originalidad no debería ser la única base de una película; aparte, carece de los fundamentos básicos para poder comprender el contexto y el por qué de cada situación que sucede, aunque quizá este detalle fue hecho a propósito.



En vez de centrarse únicamente en la idea (que no está mal), se echa en falta el haber trabajado un poco más los personajes y sus relaciones entre ellos. 

No se puede decir que sea perfecta -entre otras cosas, las interpretaciones no son precisamente lo mejor del filme -.

Aún así, merece la pena asomarse a este juego extraño macabro, donde lo único claro es que al final ganará el que menos te lo piensas, donde las sorpresas se suceden una tras otra, cuya ambigüedad permite elaborar múltiples conclusiones, y donde quedas extasiado a más no poder con un apartado gráfico sorprendente.







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2 comentarios:

kultur-huset dijo...

Excelente. Gracias por recordarme esta maravilla del terror, el miedo y la claustrofobia sin caer en los recursos típicos y facilones.

Norman Cruz dijo...

peliculon de culto, la segunda parte no me parecio tan buena, algo floja la tuve que vez 2 veces para entenderla bien por que se vuelve aburrida sin trampas en cada cubo, la tercera fue entretenida y la verdad tambien me gusto salvo algunos errores pero no esta tan mal para mi, sin dudas la 1 es la mejor y ojala saquen secuelas

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