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Una Luz en el Hampa (1964): Prostituta en busca de redención


Kelly es una prostituta que llega a la ciudad de Grantville huyendo de su pasado. Tras un primer encuentro con Griff, el capitán de la policía de la ciudad, consigue rehacer su vida trabajando como enfermera en un hospital para niños inválidos. Además, se enamora del hombre más bueno y rico de la ciudad; pero las cosas no son exactamente lo que parecen…

La historia que se nos cuenta es más que potente, y debió serlo aún más en su época, pero a día de hoy se mantiene original, turbadora y sorprendente.

Encierra una crítica bastante dura hacia la hipocresía y cobardía de la sociedad de su época, a la par que muestra un análisis de la dificultad de las personas para reconducir sus vidas en nuevas direcciones; sin perderse por el camino por culpa de los defectos sociales antes señalados. 

Toca temas delicados y vigentes como el aborto, la prostitución, la pederastia, el machismo, el caciquismo, el sutil, pero inabordable, muro entre los afortunados y los que han caído en desgracia, o la tolerancia con aquellos crímenes que no saltan a la luz pública o que no salpican a los poderosos.

Sin embargo, no es una obra derrotista y a través de una heroína fuerte y decidida (sin perder ni un ápice de feminidad), apunta las claves para sobrevivir en la jungla (y de paso ayudar a algunos por el camino) sin perder la humanidad: independencia, coraje, compasión y convicción.

De la misma forma, la narración es un ejemplo de cómo captar inmediatamente el interés, ir añadiendo matices mientras se muestra un entorno y una galería de personajes fantásticos en sí mismos y en sus interacciones.

Todo lo comentado la convierte en una película notable, pero lo que la hace sobresalir es la capacidad de introducirte en un mundo casi onírico y fantasioso sin perder realismo ni cierta crudeza. Francamente, creo que eso es muy difícil, y pocas veces se consigue.

El director Samuel Fuller sale bien parado gracias a su capacidad para conectar con elegancia escenas crudas e incluso violentas (por ejemplo la famosa secuencia de apertura o el encuentro con la madame) con momentos casi mágicos (como el alquiler de la habitación).

Constance Towers realiza una interpretación magistral e insufla vida, rabia y ternura a uno de los personajes más singulares y memorables de la historia del cine, llevando la película a un nivel emocional que en un principio resultaba improbable.

Sólo ella podía alejar del ridículo una historia así, y sólo Fuller podía tener el atrevimiento y talento suficiente, para reconvertir una canción inicialmente lacrimógena (interpretada por niños discapacitados) en una melodía perversa dispuesta a acompañar a la escena más perdurable -y perturbadora- del filme. Y que por supuesto, no voy a contar aquí.

Un comienzo brutal (en todos los sentidos de la palabra) acaba en un final suave y desmerecido. Luego supimos que no era éste el final que quería, y que había determinado Sam Fuller, pero la presión política y económica de los USA, y su industria de Hollywood, decía (y sigue diciendo) cómo se terminan las cosas, más que nada para que la gente no pierda tiempo decidiendo y pensando, (¡que el tiempo es oro y no hay que desperdiciarlo!, ¡que hay mucho que comprar!).


Fuller rinde homenaje al coraje de la prostituta Kelly, una mujer que decide, por orgullo, renunciar a su pasado e iniciar una nueva vida, pero que topará con la hipocresía de una sociedad que extiende visados de respetabilidad sin atender a la pureza de las personas, sino siguiendo los dictados de la conveniencia o las apariencias.




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L.A. Confidential (1997): La ciudad del pecado




Años 50. Tres policías de Los Ángeles se ven envueltos en una intriga criminal que destapa los trapos sucios del Departamento. Para recuperar el prestigio perdido, los tres mejores agentes se hacen cargo de la investigación del caso. 

Históricamente la policía de Los Ángeles, durante las décadas de los 40s,50s y 60s fue la más corrupta y criminal jamás existida en los EEUU, todavía hoy guarda indicios de aquella época, aunque sea solamente una sombra.

Hollywood no se quedado atrás sobre el tema y existen numerosos filmes acerca del tema y de paso muchos de ellos llevados a la pantalla. 

Prostitución, corrupción, prensa sensacionalista, crimen organizado, alcohol, drogas, malos tratos, mentiras y engaños, sensación de que no te puedes fiar de nadie y todo el mundo está comprado…L.A. Confidential”, es el fiel reflejo de la sociedad de Los Ángeles, en los años 50.

Adaptación cinematográfica de la novela epónima sobre crímenes publicada en 1990 por el escritor y ensayista norteamericano, James Elllroy.

El título de la novela (L.A Confidential) hace referencia a una serie de infames escándalos en los que se vió inmersa la revista californiana de cotilleos "Confidential" en los años 50, ocultada aquí, en la ficción cinematográfica bajo el pseudonimo de la revista "Hus-Hush"...

Es complejo hacer una sinopsis de L.A. Confidential, hay multitud de tramas, subtramas, personajes y giros que hacen de la película un embrollo que sería difícil de seguir si no fuese porque todo está explicado con precisión, con un guión inteligente que no deja cabos sueltos y que trata con mimo cada personaje y acción que se realiza.

Por ello a mi entender, la narración es sólida -acompañada de una interesante recreación de época- y va logrando crecer en intensidad, hasta un desenlace que me encantó, tanto a nivel argumental y emocional.

No obstante, creo que no siento el favoritismo que la mayoría siente por este filme. Como entretenimiento resulta efectiva a grandes rasgos, pero no puedo decir que la cinta mantenga la intensidad durante todo su metraje.

Guy Pearce, tiene aquí su salto a la fama, como el oficial que desea emular (y vengar) a su padre, otro policía inmolado en el servicio. 

Kim Basinger es Lynn Bracken, el equivalente rubio de Veronica Lake (en homenaje a esta gran femme fatale del cine), que, como toda mujer anhela sentirse amada. 

De Kim Basinger, decir que sin merecerse el Oscar que obtuvo, se ganó el respeto de aquellos que se burlaban de la modelo que quería ser actriz sin saber actuar.

Kevin Spacey se gusta inundando la pantalla en cada una de sus apariciones y formando un increíble duo con un siempre cumplidor Danny DeVito.

Russell Crowe también da un paso adelante en su fructífera carrera como el hombre marcado por un amargo pasado. Y, entre otros, James Cromwell es el capitán Dudley Smith, el hombre de cuya autoridad depende la vida de muchas personas.








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Tallo de Hierro (1987): Vagabundos



Son los años de la Gran Depresión. Tras sufrir un trágico accidente, Francis Phelan, un antiguo jugador de béisbol, abandona a su familia y se convierte en un borracho errante. Tanto él como su novia y compañera de borracheras, intentan escapar del doloroso recuerdo de un pasado que los persigue a cada uno.

La historia está basada en “Ironweed”, la novela de William Kennedy, que gozaba de un gran prestigio (con Pulitzer incluído).

El mundo de Tallo de hierro no es bonito, aunque está rodeado de cierta magia, de amistad y amor distintos a como los conocemos. Inmersos en calles sucias, malviviendo de los exiguos sueldos, conviviendo con locos y prostitutas, y perseguidos por espíritus de recuerdos pasados.

Phelan y su particular grupo ahogan sus penas en el alcohol, tratando de combatir al frío y huyendo de la policía y de las palizas de los grupos de vigilantes de ferrocarriles.

Tallo de hierro va más allá de la Depresión y de las culturas, pues en las calles de las grandes ciudades hay también esquizofrénicos, vagabundos, borrachos, y otras gentes que parecen pertenecer a otro plano distinto, a otro mundo que se entremezcla con el nuestro. Cada persona tiene su historia, y en la calle esa realidad es más verdadera que nunca.

Seguro que en más de una ocasión nos hemos cruzado con algún Francis Phelan que hablaba a algún fantasma que nosotros no podíamos ver.

Tallo de hierro es una película incómoda, triste, por momentos desgarradora, pero no exenta de belleza y cierta esperanza, en forma de esos conceptos que comúnmente llamamos amor y amistad.

Los dos actores principales, tanto Jack Nicholson como Meryl streep, bordan sus papeles y nos entregan unas interpretaciones notables que elevan la película a un nivel superior.

Sobre Jack Nicholson se ha dicho y escrito mucho, y se ha hablado de su sobreactuación y sus gestos.

Pero algo innegable es que posee el carisma de las viejas estrellas, y que su sola presencia basta para llenar toda una pantalla. 

No me cabe duda de que Francis Phelan es uno de sus más emocionantes papeles. Merecida nominación al oscar para el versátil Jack.

Por otra parte, Meryl Streep nos regala una triste y perdida Helen Archer, en la línea dramática a la que nos tiene acostumbrados esta espectacular actriz. Otra merecida nominación al oscar para la "demasiado perfecta" Meryl.

En conclusión, no es una película para ver en días depresivos, pero contiene una historia que aunque triste engancha al espectador por su pequeño toque de realismo mágico que resulta delicioso, y esa pequeña bella historia de amor entre Francis y Helen que ayuda a sobrellevar los momentos más duros del film.

Tallo de hierro, un buen drama de los que ya no abundan. Una película que habla de la culpa, la humanidad en un entorno inhumano.






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